En un puesto cerca de la Casa de los Azulejos, Cool Acid pudo tomar esta fotografia, admirado de la estupidez de los consumidores que preguntaban por ella, y de lo ingeniosos vendedores que la crearon:
.jpg)
Despues de comerse unos tacos, comprar walkie-talkies, y demas cosas pendientes, Cool Acid regresó a su casa.
Cada dia se acercaba mas la navidad. En las tiendas se respira el ambiente navideño, y se oyen villancicos hartantes. Su mamá comenzaba a agobiarlo con indicaciones que Cool Acid ignoraba en su mayoria. Lo comenzaba a hartar la navidad, y con razon, se aburria mucho a veces.
Sin embargo, aunque él lo pensara o deseara, la navidad no iba a alejarse, asi que dejo salir de su profundo ser, el sentimiento navideño. Solo como una forma de salir mentalmente sano un año mas. Puso su arbolito, medio envolvió los regalos como pudo, con sus manos inexpertas pero habiles, como todo él. Estaba casi listo para navidad.
Faltaban dos dias para la esperada fiesta, toda su familia ya hacia preparativos. Se cocinaban romeritos, bacalao, aunque este año no se comeria pavo por votacion popular. Todos estaban en la casa de la abuelita preparando cosas. La abuelita se sentia mal, por eso la dejaron recostarse y descansar. Pero de repente, la abuelita comenzo a vomitar litros de sangre.
No hace falta decir lo que esto ocasionó en todos los hijos y nietos. Inmediatamente se la llevaron al hospital. Cool Acid se quedo entonces a cargo de la casa, ademas de su hermana y todas sus primitas. Afortunadamente se comportaron. Y el se puso a jugar PS2, para distraerse un rato de los pensamientos que pasaban por su mente.
Esa noche regresó su padre, su abuelita habia quedado internada, y su madre se quedaria a cuidarla. Todos los planes parecian terminados, todos estaban tristes y preocupados.
Aun asi, se realizarian las fiestas. Asi que en la mañana de nochebuena mandaron a Cool Acid a comprar todo lo necesario para la cena familiar de la noche.
La primera parada era la panaderia. Repleta. Todo mundo queria baggettes, y Cool Acid necesitaba dos. Asi que tomo su bandejita plateada y se abrio camino entre la gente. Tomo sus panes y salio lo mas rapidamente de ahi (15 min). Aunque engentado, aun tenia que formarse por un pollo asado de afuera, ya que a nadie le quedaba tiempo para hacer la comida. Eso fue rapido. Siguio su mision y se dirigió al super. Igual, lleno de gente que ni lugar encontraba. Entró, compro lo necesario esquivando a las señoras que, igual que el, estaban completamente desesperadas. Peleas a muerte por el pan, los jitomates, el ultimo bacalao. Un caos. Niños gritando y corriendo, sus madres gritando y corriendo tras de ellos. Las cajas con filas interminables y cajeras hartas, lentas y estupidas. Casi muerto, Cool Acid logro salir de ese infierno. Salio rapidamente a regresar a su casa. Cocinó, ordenó, lavó y se desesperó mas. Como sea, se terminó el suplicio, y por fin, el y su familia cenaron en paz. Al final no fue tan malo. Abrio sus regalos, y fue feliz, ademas de que el vino circulaba por sus venas alegrandolo por dentro.
En la noche, como a las 2, cayo casi muerto en la cama y durmio.
A la mañana siguiente sus padres lo hicieron madrugar muy temprano, como a eso de las 9. Cool Acid estaba muy cansado, pero aun asi, sus padres querian desayunar juntos antes de que ellos se fueran a ver a la abuelita enferma, que habia pasado una triste navidad en el frio hospital. Bajó como pudo de su cama, las escaleras y se dejó caer en una silla. En eso, mientras le daba el primer sorbo a su cafe cargado, esperando que lo despertara un poco, sonó el telefono. Era el hospital, avisando que darían de alta a la afortunadamente ya no tan enferma abuelita. Asi que a Cool Acid no le quedo otra opcion que vestirse con lo primero que encontro, y dirigirse al hospital a traer a su abuelita. Espero como una hora a que su madre terminara el papeleo y con la abuelita en el auto, se dirigieron de regreso a casa.
Al llegar, Cool Acid se fue a la cocina, se tomo dos vasos con agua y dos aspirinas tratando de terminar con el dolor de cabeza y la sed causadas por la resaca, y se fue a dormir. Despertó para encontrarse frente a el la television prendida, y a Mi Pobre Angelito repartiendo golpes a bandidos estupidos. Su dia no habia terminado todavia, el viaje a la playa habia sido terminantemente camcelado, y le seguia doliendo la cabeza. La mala suerte lo perseguirá por siempre.